si la sabía de memoria. Su imaginación había suplido lo que no decían las palabras. Él conocía aquel sórdido cuartito del
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; él había visto el cuerpo moreno del italiano y la blancura de Lucy; y
a a valorar tales proezas / aun en el pecho de nuestros enemigos».
VI
Pero la guerra tiene su lado sórdido y nadie mejor que el antiheroico Falstaff para mostrarlo. En IV.i, el rebelde Vernon describe con gr